Por Roberto Bustamante

“Necesitamos resolver problemas que no son poner fierro y cemento”.
Susana Villarán, junio de 2011
Llegar a la alcadía
Entre los hechos sorprendentes del año pasado, estuvo el triunfo de Susana Villarán en las elecciones municipales. Fue sorpresivo porque nadie realmente se lo esperaba y todo comenzó con la salida de Alex Kouri de la carrera hacia la Municipalidad Metropolitana de Lima. Para refrescar un poco la memoria, como he sugerido en otro lugar, su triunfo tuvo que ver con que ella representaba como alguien de fuera del establishment político (outsider aquí sería un término exagerado) y con que podía refrescar la alcaldía aportando más eficiencia y eficacia, y con algunos mensajes innovadores.

No era la candidata favorita, y es posible que, si la campaña electoral hubiera durado una semana o dos, hoy fuera Lourdes Flores la alcaldesa.
También es cierto que Susana Villarán le estaba tomando la posta a un candidato que apostó durante ocho años a un tipo de vínculo con los vecinos basado en el carácter comunicacional del fierro y el cemento. En arqueología hay toda una línea teórica que trata el urbanismo obligado –aquel tipo de urbanismo estatal que se impone a los asentamientos de las poblaciones subalternas– y de la arquitectura gubernamental como símbolo de poder. Ejemplos de esto son los colegios naranjas de Fujimori en la punta del cerro, y también las “carreteras” de Castañeda. El espacio público importó poco, porque se encontraba fuera de la agenda de la opinión pública. Lo que importaba eran las obras: el cemento y el fierro. Esta es sin duda una valla complicada, pero que había que tomar en cuenta y trabajar como punto de partida.
Lima, ciudad para todos
Lo primero que hizo Susana Villarán, en términos comunicacionales, fue plantear una especie de “marca ciudad” (ahora que está pues de moda la idea): “Ciudad para todos”. Eso debía marcar –valga la redundancia– una primera diferencia con el gobierno municipal anterior (lo cual resultaba inevitable) y otra con el gobierno central (también inevitable). Y el acento “para todos” sugiere, a su vez, que lo fundamental es el combate de cualquier forma de discriminación en el habitar de la ciudad. Creo que esto es algo con lo cual nadie debería estar en desacuerdo.
El problema –regresando a la forma en la que Villarán llegó al gobierno municipal– está relacionado con las expectativas de sus votantes. Pienso que es claro que muchos de los que la eligieron sí creían en el fierro y el cemento como formas de resolver problemas (me refiero a quienes fueron parte del el trasvase de votos de Kouri). El cambio de estilo de gobierno no podía ser, en ese sentido, tan radical. Ello abrió la puerta a la crítica despiadada por parte de un sector de los medios y de buena parte de los partidos de derecha.
Fuente Ipsos-Apoyo. Elaboración propia.
Por otra parte, la campaña presidencial golpeó durísimo a Villarán: muchos la usaron como palanca para pegarle (y de manera poco exitosa) a Ollanta Humala. La caída de su aprobación entre los meses de febrero a marzo fue estrepitosa y no hay tendencia aún que indique algún revertimiento sustantivo. Así, la crítica desde los medios encuentra un terreno fértil. No es que exista una disonancia entre la alcaldesa y los votantes, sino simplemente un planteamiento equivocado de prioridades entre los ciudadanos y la alcaldía.
Esto, en mi opinión, se puede apreciar en algunos ejemplos: la festiferia por el día de los trabajadores, el Ciclodía, entre otras acciones que bien pueden ser calificadas como medidas importantes, pero que no se encontraban entre las prioridades en la agenda de la opinión pública limeña. Esta tiene otras preferencias –como, por ejemplo, la preocupación porque la ciudad está sitiada por hordas de asaltantes. Es necesaria ante esa brecha una contraofensiva por parte de la Municipalidad para empatar las distintas agendas –la del gobierno local y la de los vecinos– y para así recuperar la confianza en la institución (y consecuentemente también la confianza en que al salir a la calle no te va a pasar nada).

Susana Villarán frente a su gente. Fuente: Susana Villarán 2010.
La Municipalidad tiene en ese punto todas las de perder si se remite a apelar al recuerdo de la gestión de Castañeda. A pesar de todos los indicios razonables que pueden haber sobre actos de corrupción escandalosos, los vecinos no olvidan que Castañeda les puso escaleras donde antes había una duna para subir hasta su casa. Y no olvidan tampoco la infraestructura vial. Se encuentra allí el dilema de actuar principista o responsablemente. ¿Cuál es el riesgo político de apostarle el todo por el todo al informe del caso Comunicore? Quizá por el camino de la ética del principismo Villarán y compañía terminen aislándose de los muchos vecinos que recuerdan de manera positiva a Castañeda. Hola, Soledad, como diría el bolero.
¿Para todos?
Regresamos a lo inicial. Que Villarán y sus asesores en comunicación recuerden por qué y cómo es que ella ganó la elección. Que recuerden qué expectativas tenían los votantes por ella. Si eso significa que en el corto plazo haya menos ciclodías, pues así tendrá que ser. Aquí lo que está en juego es lo estratégico (“Ciudad para todos”) por perder de vista lo táctico.
La Municipalidad tiene que ir al contraataque con urgencia. Y, aunque parece que no se la creen aún, lo cierto es que tienen más herramientas de comunicación, mucho más potentes que los medios masivos. Castañeda la vio (como antes la vio Fujimori). Dejar las notas de prensa y las redes sociales.
Las calles deben ser el objetivo. Hay que bajar a los barrios, hablar en el lenguaje y el código de los limeños, y traducir en él las propuestas frescas y novedosas. Hay que darle la vuelta al discurso imperante sobre la ciudadanía: es necesario repensar el diálogo –y la dialéctica– entre los vecinos y el gobierno local. Lo que se trata aquí es de perder el miedo y de tomar la calle por asalto.

la verdad todos dicen que deje de criticar y se ponga a trabajar!!! porque las personas son tan tontas? porque siempre repiten lo que dice la prensa? acaso no se da cuenta de la clase de prensa que tenemos? … castañeda hacia obras a base de que? … porque hacia sus tramites con empresas privadas y no con empresas publicas que publican los fondos invertidos y lo presupuestado … pero no el lo hacia con una empresa privada e internacional que cuando se le pregunta sobre el presupuesto dice … no lo podemos dar … y claro como es privada no se le puede obligar … porque? … ohigan de verdad la poblacion a veces me decepciona y me cuesta creer que los peruanos somos tan estupidos … no quieren que critique a castañeda? … pero si no lo hace … solo dice en que estado lo dejo … quieren que termine el mercado de santa anita? … pero si ese mercado no abastece la cantidad de comerciantes que hay en la parada … entonces? que quieren que a los que sobran los boten? … y a donde quieren que se vayan? … porque tenemos siempre esa estupida idea … de hacerlo todo a la volada … porque creen que cuando botan a los ambulantes siempre regresan? … caracho dejemos de dejar esas peruanadas de hacerlo todo a la volada … con eso no se soluciona nada … las cosas se planifican y se deben formar acuerdos y la señora lo esta haciendo … no hace nada dicen? … o sera que no se enteran de lo que hace? me parece exelente que la señora no se haga publicidad … porque si recordamos … castañeda … cada estupides que inauguraba … llamaba a sus amiguitos de los canales y les daban camaran o no? … garcia igual …que no se dan cuenta que la prensa quiere ponernos a los candidatos que ellos quieren?… porque creen que apoyaban a keiko y castañeda? … acaso saben que los canales tienen una deuda millonaria con la sunat? y que milagrosamente esa deuda no se ah cobrado en la epoca de fujimori ni de garcia ? ya no recuerdan los vladivideos? … donde se encuentra el mejor periodista del peru? me refiero al señor cesar hildebrant … donde esta? … desterrado de la television… porque? por no dejarse manejar … que todo lo que eh mencionado no les dice nada? nada en serio??? tan poco criterio tienen las personas? porque? porque no despiertan de una ves !!!!!!
Lo que pasa es que trabaja harto, pero no en las cosas que te gustaría que trabajes. That’s the problem, y quizá la manera sintetizada de lo que expreso en el artículo.
Lo que Lima necesita es infraestructura y obras en fierro y cemento, necesita soluciones concretas en transpoorte y seguridad, debemos seguir con el desarrollo en infraestructura. Eso queremos los limeños, no queremos diálogos, mecidas y peroratas socialistonas, eso no nos soluciona ningún problema, jamás ha solucionado NADA.
Las diatrivas comunistas que planean esparcir entre la población es perder más el tiempo, no deseamos escuchar teorias, queremos ver y usar obras que nos solucionen los problemas, nada más. Es tan dificil entenderlo señores comunistas/socialistas teóricos?
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Pobre nuestro país. En qué nos hemos metido?! Cinco años de estupideces/teóricas.
Esperamos que no sea cierto, eso que dice una vieja canción: Mayoría equivocada, mayoría alienada, MAYORÍA DE MIERDA!
(Pobre)
“Mayoría equivocada, mayoría alienada, MAYORÍA DE MIERDA” = Alan 1985 , Jorgito 1987, Fujimori, 1990, Fujimori 1995, Comunicore 2002, Alan 2006,…….. ¿(Fujimori o Alan) o Comunicore 2016 ?
Bravo, felicitaciones señor Rojas.
De acuerdo, necesitamos algo urgente para el tema del transporte. Ojalá el 13 estemos del lado de los pasajeros y peatones, y no del lado de las mafias de transportistas que no atracan ningún plan de reordenamiento.
Están practicando con Susana lo que harán con Ollanta Humala, es cierto que le falta promocionar más su gestión pero esta inmensa ola de desaprobación pidiendo incluso su revocatoria tiene un nombre: conspiración. La derecha peruana es retardaría y autista, por eso no aprende de sus errores, y sigue en sus viejas prácticas, hay que estar muy atentos.
Como señalé hace un rato, he escrito demasiado sobre el tema de la conspiración. Los remito a un artículo de Umberto Eco
http://www.elmorsa.com/2007/03/26/ensayo-umberto-eco-y-la-filosofia-de-los-complots/
Básicamente, el rollo de Eco va por el lado que las conspiraciones lo que no permite es señalar la responsabilidad propia, y más bien levanta que el fracaso de un colectivo político es por “fuerzas ocultas” que nadie puede nunca nombrar a ciencia cierta.
Como cuando decimos que detrás de todo TIENE que estar Alan García, pero nadie puede probarlo.
Pingback: Desde el Tercer Piso » ACORRALANDO A SUSANA
El análisis me parece interesante. Susana Villarán es una alcaldesa diferente, en todos los aspectos, a los ya conocidos burgomaestres. Como ciudadanos (este término implica mucho más que vivir en un lugar), comprendemos equivocadamente las labores de un alcalde. Estamos acostumbrados a ver movimientos infernales de cemento, fierro (coimas por lo bajo, imposiciones de grupos económicos, etc.) con el letrero de “Estamos trabajando para usted”. Creemos que ser alcalde es ser Bob el Constructor. Creemos, qeuivocadamente que si no se inauguran prontamente pistas, centros varios, etc…. no se está haciendo buena gestión. Lo cierto, es que nuestra percepción de lo que es ciudad está plagada de inmediatez y de cumplimiento rápido de obras. La ciudadanía, como espacio y como la recuperación de este, va mucho más alla. Susana Villarán apuesta por una ciudad inclusiva, y está dando muestras para convertirla en realidad. Ella está generando espacios de participación (aunque no tan promocionados) y eso es importante. El día en que comprendamos que ser ciudadano significa participar, dialogar, incluir estaremos generando por fin una Lima diferente. Hay que cambiar las mentalidades. Esto cuesta mucho, pero es importante hacerlo.
De acuerdo con que la participación ciudadana es importante, pero el cambio de chip entre los ciudadanos no puede ser de la noche a la mañana. Allí Susana Villarán tiene que negociar agendas con la opinión pública limeña.
Es curiosa la facilidad con que la gente dice “Susana no hace nada” o “que se ponga a trabajar y se deje de investigar cosas pasadas”, pero ya es muy serio que la propuesta de vacancia del cargo propuesta por Castañeda, y algunos sectores, tenga eco en la prensa. Pareciera que los peruanos debemos resignarnos a ver cómo las acaldías, los gobiernos regionales y el gobierno central deponen sus iniciativas de gobierno frente a los intereses económicos de unos cuántos grupos empresariales que nadie tiene ni idea que están vínculados a cada cosa a la que se destina el presupuesto.
Sino recordemos todos los percances de Castañeda en cada cosa que hacía y que lo obligaron a ceder la ejecución de las obras a organismos internacionales. Cada vereda, cada tacho de basura, cada semaforo “inteligente”, cada traje de serenazgo, cada camioneta, cada galón de pintura, cada poste ornamental de iluminación, cada peaje, cada camión de riego, cada litro de agua de ese camión, cada papel para ticket del Metropolitano, cada lapicero de las oficinas del Municipio, incluso, cada clip, vienen de algún proveedor. Y ahora que la comuna maneja más dinero debido al crecimiento económico, habrá siempre alguien que note que nadie reclamará un sobreprecio, entonces encuentra cómplices entre los funcionarios, aumentan el sobreprecio, dividen las ganancias. Si algo pueden reconocerle todos los limeños a Susana Víllarán, incluso sus opositores más acérrimos, es que es una persona honesta (y en este país, para un funcionario, eso es excepcional…aceptémoslo), por tanto no se unirá al círculo de corrupción alrededor de la alcaldía y eso tiene preocupados a muchos que eran parte de ello. A Susana Villarán la quieren demoler por no ser parte del “negocio”, en cambio a Castañeda lo aplaudían a pesar que Lima parecía Bagdad mientras demoraban y sobrevaloraban sus “obras”. Y si lo no lo tocaban, el caso Comunicore ayudará a entender por qué.
Ese temor a ver en el pasado siempre indica que hay algo de lo cual aprender, algo difícil y que requiere el esfuerzo de cada uno de reconocer que no solo una, sino muchas cosas están mal en nuestra sociedad y no sólo en las autoridades. El espejo duele a veces pero es lo más parecido a la verdad. Nadie va a poner un cartel de “hombres trabajando en recuperar la moral de la ciudad”, pero deberíamos saber que el esfuerzo se está haciendo, y que tanto como la infraestructura adecuada, es esencial para lograr una ciudad mejor.
Lo mismo que la respuesta al anterior comentarista (Junior). Hay cosas que toman tiempo. El cambio de chip no puede ser de sopapo.
Si villaran quiere hacer algo bien, guste o no a la poblacion, tiene que ponerse a trabajar realmente. Y trabajar es obtener resultados: bajar el indice de la delincuencian, inauguracion de obras viales y erradicacion de la basura. despues que se ponga a marchar con los gays que en estos momentos son menos importantes que lo que el grueso de la poblacion quiere.
Me pregunto si lo de la marcha gay tiene algo que ver con la Alcaldía de Lima, o con Susana Villarán (no, no creas que hablo a tu favor). Precisamente por que no lo es, tu supuesta comparación para hacer notar la supuesta negligencia de Susana Villarán es una crítica prejuiciosa, y huachafa. La delincuencia es un problema social (y cultural), no esperes inmediatez. No se requieren más y más obras viales, se requiere ordenarlas (¿no es obvio, no es muy notorio acaso que por las obras viales, innumerables obras viales, Lima está sumergida en el caos?). Y la basura… qué quieres, ¿que aumenten los recolectores de basura?, ¿que el basurero o baja policía pase puntual a recoger los desperdicios de personas irresponsables, que arrojan su basura por la ventana del microbús -que estoy seguro tú eres una de ellas-? Ya pues. (El dolor no pasa, ¿no?)
Idem, Susana Villarán trabaja, pero no en lo que te gustaría.
Interesante lectura El problema de la desconexión de la alcaldía con el vecino es reflejo a mi entender de una desconexión con todo y el efecto natural de la coagulación, la Soledad. Muy sutil e imperceptible para muchos, hoy en día pareciera que la alcaldesa está desconectada de su partido (si aún puede llamarse como tal), de la confluencia que la llevó al poder (si también puede llamarse así) y de todo lo demás. ¿Qué lleva a una autoridad a saludar la Soledad tan decididamente? ¿por qué necesita rodearse de quiénes nublan la visión, vienen de un sector lento y cómodo como las ONGs y hacen política de gabinete? A la raíz no está solamente la preferencia por la música criolla, está también la falta de madurez política y de gestión que han demostrado, aunque por el bien de Lima espero el golpe de timón que le ha sugerido AR, sinceramente no creo que la alcaldesa se pueda reprogramar y entienda que el arte de representar requiere de otro entorno, de honrar sus lealtades políticas y no sólo familiares o amicales, de cumplir promesas electorales con sensatez, de establecer un plan que sintonice con las mayorías. Al final, la frase comunicacional elegida para su gestión aparece siendo una sentencia. ¿Lima para todos u hola Soledad?
Tu comentario me salvó el día. Gracias!
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El dato que los monopolios mediáticos están jugando su partido no puede ser obviado. Hay callos que se están pisando y son muchos millones en juego. Los problemas de Lima garantizan el fracaso de cualquier gestión, si no hay una fluida relación con la población. Es cierto falta participación popular, quizá cabildos abiertos con la ayuda de las redes sociales, porque no la organización vecinal, redes de ayuda alimentaria, etc Y sobre todo juventud organizada, que también debe ayudar a lograr objetivos ciudadanos, estudiantes universitarios, colegios, pandillas, etc. El aparato social debe sustituir al fierro y cemento.